miércoles, 31 de octubre de 2012

VISITA AL ENCINAR ENTRE ÚBEDA Y BAEZA













Caballeros Veinticuatro
y otros hidalgos sin número
caminaron abrigados
por los caminos antiguos.

Y a mitad de la distancia,
entre Úbeda y Baeza,
en la encina legendaria
enarbolaron su empresa:

En homenaje a Machado
alzaron una pancarta
referida al centenario
de su enviudada llegada.

Se relató la grandeza
de este lugar y su enigma.
Y se leyeron poemas
de sus “Campos de Castilla”.

Después buscaron las trochas
por donde el poeta iba
desde su casa, tan sola,
al calor de compañía.

Y cuentan que descansaba,
rendido, ya de regreso,
buscando ganar las fuerzas
perdidas por tanto esfuerzo.

Y ahí, meditaba en paz
sobre estas tierras resecas.
Campos con los que soñar,
luego, cuando no los viera.

Y ya, sin ningún percance,
en amistad y sin prisa,
retornó el grupo de andantes
a su Úbeda querida.

Ellos fueron: Juan Antonio,
fotógrafo de alma limpia.
Y los sabios y muy doctos
Juan de Dios y Luis María.   

Con ellos Ramón Beltrán,
conquistador de cultura.
Y Antonio Almagro, sin más
un hombre grande y de enjundia.

Y Fernando Sánchez Resa,
dado al arte y siempre presto.
Y yo, con gorra de tela,
cronista en verso del hecho.

Y para que sea legal
rubrico, en fin, este escrito.
Espero que el encinar
sea aún más protegido,
y Machado, en su soñar,
sueñe un sueño agradecido.






martes, 18 de septiembre de 2012

DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA


Los políticos catalanes nacionalistas lo han sabido hacer muy bien y eso se sabía. Mientras los separatistas vascos más extremistas y ciegos andaban asesinando sin ton ni son, y los menos extremistas sembrando cizaña, disfrazada de ambigüedad y eufemismos, para recoger las nueces de la independencia, los catalanes lo hacían con el chantaje permanente desde Barcelona y los pactos bien pagados en Madrid.

            Y así, mes tras mes y año tras año, hasta quedarse con todo. Dame teta o me independizo. Y teta que se le daba. Dame sopas o me independizo. Y toma sopas. Dame estatuto o me independizo. Pues toma estatuto de tres mil artículos... Al tiempo que se han pasado la Constitución, las leyes, al rey Borbón, a la Justicia y hasta los derechos humanos por el forro de sus caprichos. Y a callar o me independizo. Y mientras tanto, todo en lengua catalana, desde infantil a la universidad, carteles, rótulos... Y tergiversando la Historia hasta hacerla falsa y fomentadora de odio a todo lo que sea español.

            Y ya ha llegado la hora. Todas las competencias en su poder. Ya no hay más. Ya sólo falta quedarse con todo el dinero, sin contribuir nada. Vamos, lo que ellos llaman “concierto o pacto fiscal”... Porque ellos son ellos. Y si no lo aceptas, como siempre, sacan a relucir el victimismo y a expresar que se sienten perseguidos y amenazados, y que no son queridos, ni comprendidos, ni respetados... Y claro, con gente así –dicen ellos–, mejor es tener nuestro propio estado; vamos, que nos independizamos. Y salen a la calle, para asustarnos y demostrarnos su fuerza, un millón de personas.

            Pues muy bien. Ya lo habéis logrado. Ya tenéis todas las competencias. Ya estáis en el punto que soñabais alcanzar desde un principio: que llegase el momento en que, a base de cansancios y de hacerse antipáticos ante el resto de los españoles, éstos no sólo no se opusieran a la independencia sino que la ansiaran. No se puede vivir a todas horas con el hacha levantada sobre el cuello y escuchando que sois diferentes, superiores, más cultos, listos y guapos..., y que os lo merecéis todo. Vale, de acuerdo, sepárense de una vez. Venga, tengan coraje. Declaren mañana mismo la independencia. Y si al día siguiente lo hacen los vascos, con su rh heredado directamente de Adán y Eva, pues de acuerdo también. A nadie se le puede obligar a convivir por la fuerza con quien no quiere y detesta.

            Y yo creo que lo harán. Ahora, llegada la hora de la verdad, sólo lo están sopesando. La pela es la pela. Si, saben que quedarán fuera de la Unión Europea, fuera del euro. Saben que la venta de sus productos se reducirá estrepitosamente, incluso saben que el Barça puede quedarse sin jugar la liga española... Pero también saben que eso sólo será cuestión de poco tiempo. En esta época todo se olvida muy pronto, demasiado pronto. Esto corre que se las vuela. Saben que en apenas unos años España y la UE reconocerán y admitirán a Cataluña como nuevo estado, y que volveremos a comprar sus productos..., y hasta dejaremos jugar al Barça la liga, porque ¿quién puede vivir sin el morbo de los Real Madrid-Barcelona?... Saben, incluso, que hasta el mismísimo rey (que poco o nada ha hecho, ni hace, ni hará por evitar la secesión) o el presidente de la república del resto español que quede (lo más propio), acudirá, como invitado, en el día de su fiesta nacional, a depositar una corona de flores en memoria de sus héroes independentistas; como se viene haciendo desde siglos en los antiguos territorios de América. En definitiva, saben que volveremos a ser amigos, algo así como viejos hermanos. Y ya, sin cuerda de ahorcar, hasta se harán infinitamente simpáticos y agradables.

            Por el momento, sólo queda, a base de presiones y tácticas nacistas si es preciso, aumentar dentro de Cataluña el número de nacionalistas para llegar a un alto porcentaje de seguidores del pensamiento único y evitar conflictos internos. Del tiempo que tarden en conseguirlo dependerá la oficial declaración de independencia.   

miércoles, 29 de agosto de 2012

LOS NIÑOS DESAPERECIDOS EN CÓRDOBA Y LO QUE QUIERAN DECIRNOS


Un señor separado recoge un fin de semana a sus dos hijos pequeños. Los lleva a un parque de Córdoba, tiene un despiste y cuando quiere acordar los niños han desaparecido. Busca ayuda y llama a la policía, que lo detiene. La historia no se la cree nadie. Venganza. Lo que ha hecho este hombre ha sido pura venganza, puro daño a la que siendo su esposa quiere separarse de él. Pues para que te enteres. Si no me quieres a mí, tampoco vas a querer a nuestros hijos, que son también parte mía. Debió pensar la policía que pensó el señor. Así que a la cárcel. Verás qué pronto, con lo listos que somos, descubrimos qué has hecho con los pequeños. Córdoba, pese a todo, no es muy grande y el señor dijo que había estado con sus hijos en una parcela de sus padres, Las Quemadillas. Premonitorio nombre. Así que andando a Las Quemadillas. Entran y descubren lo imbécil que es este padre. Allí mismo, a las claras, hay nada menos que una enorme hoguera recién apagada sobre la que se aprecian restos de huesos. Es evidente. “Aquí”, como dijo aquél famoso policía al ver una colilla junto a un cadáver, “ha fumado alguien”. Todo solucionado. En menos de veinticuatro horas esclarecida la verdad, ni desaparición ni ocho cuartos, un crimen abominable. Se te va a caer el pelo, Sr. Bretón. Que es como se llama el criminal. 

            Entonces vienen los expertos, la policía científica, que cuenta con grandes avances y está obligada a no equivocarse puesto que de su veredicto depende o no muchas condenas. Reflexiona, piensa, medita, analiza el material y finalmente expone que los huesos son de animales. Toda una pista falsa. Y es que se veía venir, pues por muy tonto que sea este señor no va a poner, a los ojos de todo el mundo, una hoguera con los huesos de sus hijos entre las cenizas. ¡A nosotros que nos la vas a dar tú, so listo!

            Y once meses más tarde, después de un gastazo impresionante, de levantar la finca de un extremo al otro, tirar paredes de la casa, arrancar árboles, pasear al Sr. Bretón una y otra vez por el espacio, horas y horas de georadares... y hacer un ridículo espantoso, van ahora y dicen que no, que se han realizado otros informes particulares encargados y costeados por la madre de los niños (se supone que con autorización del juez, ¿no?, ¿es que éste también dudaba de la policía científica?) y que los huesos de la hoguera no son de animales, sino que pertenecen a niños, a niños de entre dos y seis coma veintidós años... ¡Qué exactitud en la medida! Como para que dudes

            Pero yo ya no me creo nada. Sé que los que no gobiernan, que deben ser ejemplo de verdad, sólo mienten. Además, poseen toda una maquinaria mediática por encima y por debajo de las alcantarillas que los apoyan, les siguen el juego, lo revisten y lo disfrazan. Las noticias no son, en verdad, otra cosa que lo que interesa que se sepa. Todo comprado, todo ambición, todo intereses. Todo mafia. Desde jueces a sindicatos. Aquí no se hace otra cosa que mentir. ¿Por qué ahora no? ¿Por qué no puede ser que ante el ridículo policial de no poder encontrar a los dos pequeños, y que salpica al gobierno, se haya montado la mentira y hacer de la pista falsa pista verdadera? Y si la pista es cierta a todas luces, y mañana el mismo padre se derrumba y así lo testifica, ¿quién paga el tremendo fallo, el garrafal error de confundir huesos de animales con huesos de seres humanos...? ¿Es esto de recibo? ¿En qué manos estamos? ¿Va a dimitir alguien? Y si para colmo, sale ahora el Brotón de las narices y dice que los mató pero que están enterrados en tal o cual otro sitio..., que nada de hoguera... Qué vergüenza, ¿verdad? Pues no, porque la policía, que siempre gana, apoyada por el ministro y sus voces secuaces, saldrá a la palestra para decir que todo fue una trampa, un juego inteligente, todo un perfecto cepo para hacerle picar... y que picó.

El caso es que juegan con nosotros. Lo que nos quieran decir y punto. Juegan con nosotros como siempre. Juegan con nosotros, pobres súbditos a quienes ya de principio nos mienten diciéndonos que mandamos en una gran mentira llamada democracia.      

miércoles, 8 de agosto de 2012

EN DEFENSA DE LOS MONSTRUOS


La impresentable Rosa Regás, para defender lo indefendible: el asesinato de niños en el seno de la madre, llama, en un siniestro artículo publicado en el mundo.es, “monstruos” a todas aquellas criaturas que por ley se les permita nacer cuando la madre, por motivos de minusvalías o malformación, quiera abortar.

            El aborto, se ponga como se ponga la señora escritora, y por más que pretenda revestirlo de progresismo, es una indignidad y una atrocidad, y será en la Historia la vergüenza de nuestro tiempo presente, a no ser que todos los hombres y mujeres se vuelvan monstruos de verdad (como ya los hay) y camine hacia el reino de la no conciencia y la ceguera absoluta.

            Mis alumnos, en los años de la recién estrenada democracia, se llevaban las manos a la cabeza cuando leían que los espartanos arrojaban por el monte Taigeto a los niños que nacían con alguna anomalía o malformación. “¡Qué salvajes!” Era el más delicado de los adjetivos que empleaban. “¿Qué hubiera sido entonces de Alberto?”

            Alberto era un niño de la clase con alto grado de deficiencia. No sobresalía en las notas por materias, pero era sobresaliente y matrícula de honor en bondad, sencillez y cariño. Todos le queríamos. Ere verme subir por los escalones de la entrada del colegio y ya iba corriendo a abrazarme. Sus compañeros hubieran dado la vida por él. Cuando nació, su madre estuvo llorando varios meses. Hoy, ya viuda, Alberto es su consuelo, su amor y su vida. Y no deja de dar a todas horas por ello gracias a Dios.

            A Dios. Sí, señora Regás, a Dios. A ese Dios de los cristianos, de los católicos a los que siempre está usted despreciando, criticando y descalificando. Y ya me cansa. Ya me cansa el poner la otra mejilla. Mire, doña Rosa, estoy harto de que a los que tenemos fe y buscamos seguir el camino del evangelio, con nuestros errores, miserias y pecados, desde luego que sí, nos insulte y nos llame carcas y fascistas, cuando no retrógrados, como en su panfleto publicado. Y no me venda el cuento de que muchos católicos honestos están a favor del aborto. Los católicos honestos, si lo son, sólo pueden estar a favor de la vida, porque es la vida lo que amamos con locura, hasta tal punto que ansiamos vivir para siempre. Los católicos honestos lo que estamos es también hasta arriba de que se nos eche en cara los errores de la Iglesia en su pasado: las hogueras, la inquisición, las guerras santas..., los millones de crímenes en el nombre de Dios. De todo ello y más nos avergonzamos, y mucho, como nos avergonzamos de los millones de perseguidos, de encarcelados, de torturados, de muertos en nombre del ateismo, del marxismo, del comunismo, del nacional-socialismo, del independentismo, del islamismo... Con el agravante, además, de que la Iglesia, al menos, ha dejado de hacerlo. Los otros no. Y a las pruebas del mundo actual me remito. La historia es una enorme y brillante madeja manchada de sangre, sudor y lágrimas, y querer sacar un hilo sin tirar del otro, no es más que tergiversarla y manipularla. La Historia no nos debe servir para echarnos en cara lo que hicieron mal nuestros antepasados, de lo que no tenemos culpa, sino para aprender de ella y no volver a cometer los mismos errores.   

            Y un error es retroceder a Esparta e impedir que una niña como Julia, una hermosa niña con síndrome de Down, a la que he conocido en mi último curso como docente participando como actriz en el taller de teatro que yo dirigía, naciera.

            Julia no sabe pronunciar bien. Se le olvida no pocas veces el papel. Entra en escena cuando se le ocurre y sale de ella cuando lo considera. Pero Julia, cuando salía al escenario y el salón estaba completamente abarrotado de padres y alumnos, recibía el mayor de los aplausos... Y al terminar la representación, cuando todos los demás niños salían corriendo para jugar y divertirse, ella se acercaba a mí y me decía: “Profe, gracias”. Y me pedía que me agachara para darme un beso.

            Ni a Alberto ni a Julia, ni a otros muchos semejantes que se han cruzado en mi camino de la enseñanza y de la vida, según su atroz teoría de la muerte, señora Regás, los hubiera conocido y querido. Y sus padres hubieran dejado de tener la fortuna mayor de las existentes: la del amor, la del amor limpio, puro, maravilloso que sólo saben tener y dar estos niños benditos.

jueves, 26 de julio de 2012

A DOS VELAS Y DESNUDOS


Las castas políticas hace ya mucho tiempo que se dieron cuenta de que los ciudadanos son rebaño, tan manejable como una tableta de plastilina. Por eso, lo mejor, para seguir gozando de los privilegios que dan los sillones, es hacer todo lo posible para que las ovejas no salgan del redil. De ahí su lucha por hacernos ineptos, vulgares, incultos... De ahí también esa mala enseñanza, basada principalmente en deseducar a los padres para que deseduquen a los hijos. Nada de exigencias, sacrificios, responsabilidades, valores... Nada de correcciones, castigos o reprimendas... De ahí la constante televisión basura, con su impresionante hipocresía, sus luces de neón y su mano de guante blanco dirigiendo el todo vale, todo es normal, todo es bueno... Nada es verdad ni nada es mentira... De ahí el apoyo, más o menos disfrazado, al hedonismo, al usar y tirar, la bebida, la droga, el sexo libre... De ahí la ruptura de las tradiciones, los símbolos, la familia, la facilidad del divorcio, el aborto... De ahí la aniquilación de la fe, del sentimiento de trascender, del amor.

            De ahí, igualmente, que a nivel de pueblos promuevan que ocupen los cargos de base los mediocres más sumisos. Así nunca se sublevarán. Y, como en “El lazarillo”, hasta les consienten que se las coman de dos en dos, para ellos poder comérselas de diez en diez. Y de los carguillos andan disfrutando toda una multitud sin preparación ni formación, imitadores en pequeño de sus mayores, que buscan rodearse de más mediocres, inútiles ya, para que nadie venga a hacerles sombra.             

            Y ya sí. Teniendo el rebaño lo suficientemente dócil, pueden hacer cuanto consideren. Controlan y compran la justicia, las instituciones, los sindicatos, la prensa, los demás medios, la cultura, el arte... La mentira no tiene costes. Robar sale gratis. Y lo que es peor, pueden despojar tranquilamente al pueblo de sus derechos logrados a base de muchos años de lucha, sudor y lágrimas.

            Y eso están haciendo. En tan sólo unos meses hemos retrocedido décadas. Los trabajadores han vuelto a las plazas, bajo la sombra del reloj, a esperar a que alguien les dé un trabajo por lo que sea. Los sueldos se han reducido a la miseria. Los impuestos vuelven a aplastar a la sociedad. Las horas de trabajo han amentado. Las vacaciones se han recortado cuando no desaparecido. Los despidos están a la orden del día. Los jóvenes no tienen futuro. La sanidad ha empeorado....

            ¡Y qué dócil el rebaño! Apenas nadie se mueve, nadie se levanta. Todo lo más algunos que pronto son tachados de insolidarios, vagos, antisistema..., al tiempo que son duramente criticados, calumniados, recriminados... Algunos, unos pocos, que no tragan la gran mentira: esa de que la crisis sea culpa de todos... Porque de todos no es la culpa. De todos, no. La culpa es de las castas dirigentes que, en su ambición desmedida, en sus nuevos reinos de taifas, se le han llevado y se lo siguen llevando calentito, dejándonos a dos velas y desnudos. 

lunes, 2 de julio de 2012

NO A LAS SUBVENCIONES


Ya cansa el tema de las subvenciones.

            Que no. Que, al menos por un tiempo, se acabó el vivir del dinero de todos. Que ha sido de locura el hecho de tener una ocurrencia y correr al organismo público correspondiente para que la pague. Que se me ocurre escribir un libro, o montar con cuatro una obra de teatro, o hacer una película, o que venga por aquí la sinfónica de Viena, o que se acerque a dar una charla Iker Casillas, o crear un asociación de amigos de la capa..., y ¡hale!, a que el Ayuntamiento me pague todos los gastos correspondientes, o la Diputación, o la Junta, o el Gobierno...

            Que no, que por necesidad, aparte de fomentar las injusticias y las discriminaciones, ya no cuela esto. Que siempre, además, sois los mismos los que andáis mamando de la vaca del dinero público. Que es un favor que se os hace. Que el hecho de chupar del bote lleva implícito el pago de la esclavitud, que no sois libres... Que si el arte es retribuido por la política, el arte tiene que corresponder a las monedas, presentando, consciente o inconscientemente, obras que agraden al dirigente de turno.

            Que no. Que el que quiera música, o contar chistes, o hacer una película, o traer conferenciantes, o montar una fiesta de barrio, o vestir con capa y sombrero..., que se lo pague, o lo paguen los que asistan.

            Que no. Que no estoy de acuerdo con que el dinero público venga a costear los deseos de los iluminados de turno. Todo lo más que acepto es que se le ayude algo en los comienzos, en los orígenes, con una condición: que no se tenga en cuenta el color de los ojos del solicitante, ni se mire si es de izquierdas, derechas o de ninguno. (Aunque en este caso puede evitarse la solicitud puesto que nunca será subvencionado. Y esto es obvio, en cuanto la independencia tiene el alto precio de la indiferencia y el olvido más absolutos)... Y luego, como los pájaros, a salir del nido del apoyo oficial y oficialista, y a volar en libertad, que es como de verdad tiene mérito y valor el vuelo.

            Que no, amigos chupones, que ya está bien de salir a los medios de comunicación a protestar porque este año no os dan los miles de euros de todos los años. Que no. Que, gracias a Dios, se está acabando el mamoneo, porque, aparte de que los dirigentes no tienen un solo euro, también se han dado cuenta de que éste es el momento de quitarse del cuello a tanta incansable sanguijuela chupóptera. 

viernes, 25 de mayo de 2012

VER PARA CREER, AMIGOS


Salir a la calle y pasear por la ciudad en la que habitas es regresar a casa con enorme desasosiego.

Ves caras tristes, rostros pensativos, cantidad de locales envueltos en polvo y telarañas con el cartel sobre el escaparate de “se vende o se alquila”. Tiendas casi vacías. Bares y terrazas con poca gente.

            Nos han aplastado. El capitalismo, en cuanto vio que el muro de Berlín caía, comenzó a hacerse atroz e insaciable. Reforzó su bota de hierro y cemento y empezó a apretarla sobre nuestra yugular, y no nos dejará en paz hasta que no nos vea exánimes. Muy inteligentemente nos han hecho la jugada del caracol, la de ponernos al sol, haciéndonos creer que éramos ricos. Los bancos nos daban dinero fácil y los gobiernos despilfarraban sin medida. Nos empujaban a comprar, gastar, invertir, adquirir bienes, a hipotecarnos..., para luego, cuando la inmensa mayoría cuenta con propiedades..., que le ha costado mucho dinero, ahora no valgan nada y sí te acarreen enormes gastos... Es decir, ya fuera, se le aplica el fuego rápido, llamado crisis, y el caracol, evidentemente, queda ahorcado. Y ya ahorcado, pues a comérselo del todo con pagos de intereses desmedidos e impuestos abusivos y desmesurados: IRPF, contribuciones, circulación, luz, agua, seguros, ITV, matriculas, gasolinas, copagos, IVA.... Y para más comernos, se sube el precio de los alimentos, se rebajan los sueldos y se echan a la calle, de un plumazo, a trabajadores que se ven en plena juventud y madurez sin esperanza. Y la sanidad peor. Y la enseñanza por los suelos, desanimados los maestros y desmotivados los alumnos que comprueban que estudiar, tan duro y difícil, ya no sirve para nada.

            Y todos quietos, como inmovilizados. Millones de parados, comedores sociales llenos, cientos de miles de embargos..., y nadie se mueve. ¿Pero quién se va a mover cuando ya antes nos han sedado con la telebasura, el fútbol, el sexo libre, el aborto, el botellón.... y nos han desvestido de valores? ¿Quién se va a mover cuando los que nos gobiernan son fuertes, indolentes, caraduras, carentes de escrúpulos, con grandes pagas y privilegios..., y los que nos han de defender han sido comprados con escandalosas subvenciones? En una palabra, el dinero nos manda, nos controla, nos domina, el dinero es dueño y señor de todo y de todos. Hasta ya para entrar en las iglesias hay que pagar. Incluso hemos vuelto a los niños expósitos, dejando a los recién nacidos en las puertas de las casas. Los controladores, especuladores y dueños del maldito dinero nos han quitado en dos días los derechos logrados a base de mucho tiempo, sangre, sudor y lágrimas, haciéndonos retroceder a siglos atrás, donde el señorito de turno te machacaba de sol a sol y encima no podías protestar porque en la plaza, al amparo del reloj de la torre, había centenares de obreros esperando en cola. Como ya los hay a puñados. Hoy los he visto mientras paseaba. Ver para creer, amigos.


lunes, 7 de mayo de 2012

PATADAS DE AHOGADO


De economía sólo entienden los muy listos. Prueba de ello es que los políticos -mediocres casi todos-, no encuentran soluciones para la crisis que atraviesa el mundo capitalista, en manos siempre de unos cuantos sagaces, cuervos especuladores, usureros y sin conciencia que son, en definitiva, quienes mueven lo hilos para ganar muchísimo a costa de que la mayoría viva en la miseria. El capitalismo, tras la caída del muro y el fracaso del socialismo (el de verdad, no éste que conocemos en España y otros países de la UE, que es capitalismo disfrazado y envuelto en eufemismos), ya sin ataduras, se ha engreído y se ha hecho salvaje, trazando desde hace algunos años la hoja de ruta por la que andamos, y que viene llevándose por delante cuanto le sale al paso, sobre todo los derechos adquiridos, con tal de obtener mayores beneficios. De ahí que los ciudadanos nos conformemos con ganar menos, con trabajar más horas, con pagar por todo, con dejarnos machacar a impuestos... De ahí esas sumas vertiginosas de cientos de miles de millones sólo de intereses que se nos dice tenemos que pagar. De ahí que estamos cada día más inmersos en la penumbra de la resignación, llegando ya al extremo de que con tal de que nos quede algo para poder comer, nos conformamos. Como cuando los jornaleros de comienzos del siglo pasado se sometían a los señoritos sin rechistar con tal de contar con un plato de sopa y un jergón donde dormir. Vamos hacia atrás. Los derechos logrados a base de mucha lucha y mucha sangre derramada los estamos perdiendo por días. Y que nadie proteste. En la puerta de todos los lugares hay millones de personas, y en ellas la generación más preparada de la historia, por cola, esperando que alguien les ofrezca lo que sea con tal de ganar unos euros para sobrevivir. Y encima, el que está trabajando lo hace con miedo porque puede verse mañana en la calle. El comunismo fracasó y quedó el capitalismo reinando a sus anchas. Pero como nada es eterno en esta vida, el capitalismo también fracasará. Del cómo, cuándo y qué vendrá después no estoy seguro. Lo único que sé, como cuenta el refranero, es que cuando un hombre se ahoga, da patadas.