domingo, 8 de noviembre de 2026

RAMÓN QUESADA CONSUEGRA

Hace unos días, invitado por su hijo Juan Carlos Quesada, di una conferencia en la Biblioteca Pública de Jaén para reivindicar al escritor ubetense Ramón Quesada Consuegra. En la mesa estuvimos, aparte de su propio hijo y yo, el dibujante Juan Eduardo Latorre, que corrió con la presentación del acto.


No fue difícil para mí adentrarme en el carisma de un hombre bueno y honesto que amó a Úbeda con todas las fuerzas de su corazón. Él mismo nos hizo saber que nació en una ciudad como pocas, hermosa, abundante en todo lo mejor que la perfección de los pueblos puede mostrar al mundo. Y lo hizo un lunes gélido, nevando, a dos pasos del primer templo levantado a san Juan de la Cruz, a las dos de la tarde y en el seno de una familia emprendedora conocida por su bondad y óptimas creencias. Su escuela fue la calasancia de don Cristóbal Cantero y su universidad la vida. Así que fue autodidacta y no tuvo antecedentes literarios.

Comenzó su labor profesional en Úbeda, en 1957, como funcionario del Ministerio de Agricultura, en el Servicio de Conservación de Suelos, brigada número 9. Diecisiete años después es trasladado a Jaén capital, donde iba y venía todos los días. Y así hasta que en 1984 la familia entera decide trasladarse a la capital del Santo Reino, ganando en convivencia familiar, comodidad y sobre todo en seguridad. Ejerció su profesión en Jaén desde ese año hasta su jubilación. Tuvo plaza en ICONA, Instituto Nacional para la conservación de la Naturaleza y finalmente en IARA, Instituto Andaluz de Reforma Agraria. 

 

Fue un hombre sencillo y cariñoso, responsable y prudente. Quiso en un principio ser pintor, pero poco a poco fue decepcionándose, viendo que en la literatura se le ofrecía un campo más amplio.

 

En cuanto a su obra tenemos que destacar sobre todo que fue colaborar del diario JAEN durante cincuenta y cuatro años ininterrumpidos. De ahí que, al cumplir cincuenta años de colaborador, el diario le publicara un libro titulado “50 años, 100 artículos”. Escribió también en el semanario Vibraciones, diario IDEAL, diario de Córdoba, ABC de Sevilla, Sol de Málaga, Blanco y Negro de Madrid, Colaborador de Radio Úbeda, cadena SER. Igualmente escribió en las Revistas Gavellar e IBIUT, así como en diferentes boletines de cofradías. 

 

Su aportación a los libros comienza con “Guía histórico-artística de imágenes y templos de la Semana Santa de Úbeda”, en colaboración con el poeta Antonio Cazorla Molina. Luego vinieron “Cuentos para el camino”, y “De Ares a Eros”…Pero sus tres obras cumbre son: “Patronas del Santo Reino”, en donde se dan a conocer con detalle las diversas patronas de nuestros noventa y siete municipios, con prólogo del periodista Antonio Garrido. “Úbeda en el tiempo”, libro distribuido en cinco partes, cuales son: Historia, Biografías, Edificios y otros Eventos, Escultura y Forja y Oficios y Memorias de antaño. Colaborando con sus dibujos en este último apartado su hijo, el diseñador gráfico y organizador del acto, Juan Carlos Quesada. Y finalmente, “Úbeda: hombres y nombres”. Libro semejante a este último, en donde hay una inmensa cantidad de biografías de ubetenses ilustres, con prólogo de Juan Pasquau. Cuenta la obra con otros escritores que escriben de igual manera a modo de prólogo, tales como Francisco Cuenca, Alfonso López Muela y Antonio Parra, a quien la ciudad de los cerros le debe la letra de su himno oficial.

Ramón Quesada Consuegra fue también un hombre profundamente religioso. En una de sus biografías nos dice así: “Tengo el orgullo de ser español y amo a mi bandera; y al Dios que me mueve y espera mi vida para situarla donde le corresponda”.


Pues donde le corresponda, mi querido amigo Ramón, es ya en la más alta cima de la vida eterna. 

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