martes, 27 de abril de 2021

EL LIBRO MÁS VENDIDO

Es sábado por la tarde. Llego con el coche hasta la salida de Úbeda. Aparco en la Carralancha. Andando, busco, un día más, el camino de la antigua vía. Me adentro en él contemplando el bellísimo paisaje que me muestra los mares de olivos, las sierras, el valle del Guadalquivir y la ciudad de sueños. Cruzo túneles y puentes. Después de las lluvias el sendero se muestra muy irregular. Espero y deseo que, algún día, los gobernantes hagan de este camino un hermoso y adecentado paseo por el que caminar y hacer deporte, algo así como una especie de senda verde o trayecto de recreo en el que disfrutar los padres con los hijos, los mayores, los enamorados, los soñadores, los deportistas, los poetas… El esfuerzo costará algo, pero merecerá la pena.

No llevo reloj ni móvil. Pierdo la noción del tiempo. Voy pensando y medito. No hay ni un solo campesino por los alrededores. Solo escucho el silbo del aire al roce con las ramas de los árboles y el canto de los pájaros, hasta escucho el batido lento de las alas de algunas mariposas pequeñas que se cruzan por entre los matorrales. Me siento feliz, alegre. Todo está en armonía serena.

La quietud en la lejanía, junto a la soledad, también es cierto que impone. La población queda lejos. Ayer fue el día del libro y fiel a la tradición me compré una pequeña antología poética de Vicente Gaos que llevo en el bolsillo y me pongo a leer bajo un olivo. Gaos es un extraordinario poeta, además de ensayista y estudioso de las letras. Dio clases de Literatura en varia universidades del mundo. Y murió joven, a los sesenta y un años. No muy conocido por el gran público porque tuvo la mala suerte de nacer en 1919, por lo que le tocó vivir de pleno la guerra y la posguerra, así como realizar la mayor parte de su obra literaria durante el franquismo. Algo que para los gobernantes y etiquetadores despóticos e intolerantes de hoy es todo un pecado que condena, en mayor o menor medida, al ostracismo y la exclusión. Y más aún si, como él, compone poemas religiosos, sin tener en cuenta siquiera el contenido, la hondura o el significado. 

Cierro el libro. Camino de nuevo. Gran poeta este Gaos, me digo. Uno más de entre los grandes poetas de siempre. Geniales escritores. Excepcionales artistas… Y así, pensando en todo esto, veo a lo lejos el coche. Me acerco a él. Llego cansado, sudoroso, fatigado. Respiro hondo. Me repongo. Me monto y arranco. Y, al hacerlo, como siempre va la radio encendida, escucho la noticia: Con motivo del día del libro se han vendido más de un millón de ejemplares. Me alegro, aunque lo que hace falta es que de ese millón se lean, al menos y en verdad, la mitad, y no sirvan solo para adornar alguna de las estanterías de la casa y llenarse de polvo.

Salgo de la Carralancha y me adentro por las calles de Úbeda. Ahora, de entre los libros más vendidos, vamos a decirles los que ocupan los primeros puestos. Permanezco atento. Vamos a ver si alguno de los diez primeros libros más vendidos es de poesía. Pero nada. Ni el diez, ni el nueve, ni el ocho… Me da pena. Cómo puede un género literario tan bello tener tan pocos lectores. La poesía no vende. Me respondo. Tampoco hay interés por comercializarla. Lo mismo es también porque la poesía que hoy se hace no interesa, la han desvestido de esencias para convertirla en prosaica, fría, jeroglífica y aburrida, sin musicalidad ni emoción ni sentimiento ni elegancia.

El locutor dice una serie de títulos y autores que, la verdad, apenas si conozco. Hasta que escucho decir: Y el libro que ocupa el primer puesto en el ranking de más vendidos es de un autor muy conocido por todos… Y quien habla hace una pausa larga. Me da  tiempo a pensar. Vamos a ver, será… y por mi mente pasan, a cámara rápida, como fantasmas con pluma y papel en las manos, imágenes de grandes escritores del pasado y del presente, intelectuales prestigiosos, doctores filólogos, miembros de la Real Academia, arquitectos de las letras con alta formación… ¿Quién será el que ocupa ese trono de honor del primer puesto…? ¡Qué emoción! ¡Qué nervios! Hasta que por fin oigo decir:

El libro más vendido no es de un autor, sino de una autora: ¡Paz Padilla!

Y de golpe escucho un tremendo: ¡¡Zas!! Mi coche se ha salido de la calzada y se ha estrellado contra una farola. La broma me ha salido cara. ¿La broma? Menuda broma.

Y luego decimos que cómo puede alguien querer salir en los programas basura de la televisión.

¡Madre mía, cuánto bobo en esta sociedad de cínicos!

sábado, 10 de abril de 2021

COMO PARA VOLVERNOS LOCOS

Esto cansa y aburre y, sobre todo, agobia.

Este camino que estamos tomando no lleva a buen puerto. Esta casa que estamos construyendo no tiene ni cimientos ni base ni estructura. Aquí todo lo andamos cogiendo con papel de fumar. Aquí, llamar negro a un negro es racismo. ¿Lo es también llamar rubio a un rubio? ¿Y a un blanco, blanco?... Decirle guapa a una chica guapa es machismo. Insistir en invitarla a tomar una copa puede ser acoso. Declarar una mujer, a la que no conoces de nada, que le has dado un golpe es acabar de inmediato en prisión. Pensar mil veces lo que voy a escribir, poner, borrar, volver a poner, cambiar… es la prueba de que uno ya no sabe ni a qué pertenece ni dónde se halla.

Aquí, hay ya creado un ambiente tan a flor de piel que, hay que ver la que se ha liado con el jugador de piel oscura del Valencia que se marchó del campo junto a sus compañeros porque escuchó que otro de piel clara del Cádiz le llamaba “negro de mierda”, pidiendo un castigo ejemplar, cuando este asegura que nunca le llamó “negro”, y diciendo que va a denunciar a quien le llame racista. Y hasta han tenido que contratar a expertos en sonido y lenguaje de labios para aclararlo. Y no han encontrado pruebas. ¿Y qué pasa ahora? Es el jugador del Valencia culpable de falso testimonio y un mal compañero? ¿Es el jugador del Cádiz un racista mentiroso? Y si es cierto que el jugador del Cádiz no le llamó así, ¿quién le quita ahora la etiqueta de racista? De todos modos, ¿y el beneficio de la duda?, ¿y la presunción de inocencia? ¿No habíamos quedado que en un estado de derecho uno no es culpable mientras no se demuestre lo contrario?

Y así en todo. El mundo desquiciado. Víctimas culpables y culpables víctimas. Como ha sucedido en una empresa de mi pueblo, donde ha llegado a suspensión de pagos tras diversas irregularidades, corrupción y robo, y donde un asociado, tras luchar para que se aclaren los hechos y se depuren responsabilidades, ha acabado siendo denigrado, injuriado y maltratado, y no solo por los directivos sino por muchos de los otros socios que hasta le han retirado el saludo, viéndose, finalmente, no solo destrozado al no poder recuperar el dinero invertido, sino hundido al exigírsele pagar lo que no está escrito .

Y si tengo hijos, los trato con todo tipo de mimos y regalos, como a reyes, porque ellos para mí son lo primero, lo más importante de mi vida y por ellos todo. Pero ya llevo no sé cuántas separaciones y no sé cuántas nuevas parejas y no sé cuántas excusas para estar el menor tiempo a su lado.

Y si voy a dar un mitin o una charla en un lugar determinado, como ha de hacerse en democracia sin que a nadie se le ponga impedimento alguno, y unos descerebrados me apedrean, la culpa será mía por ir y no haberme quedado en mi casa haciendo abanicos. Y al día siguiente van además las mujeres y las niñas, y ningún varón, para limpiar con lejía, no la sangre de los heridos en las aceras, sino el polvo invisible que han dejado en la plaza los zapatos de los mitineros.

Y si odio a los demás y siembro odio, proclamo que los demás me odian y están sembrando odio. Y si me pillán con el puñal a punto de atravesar el corazón de mi hermano, es que no entienden que mi hermano me estaba doblando el pulso para que se lo clavara.

Y me llamo antifascista con el puño en alto mientras golpeo, incendio, desprecio, destrozo y hasta mato. Y me defino como tolerante al tiempo que pido quemar iglesias y fusilar a los cristianos. Y me catalogo de feminista exclamando que la mujer ni se depile ni se maquille mientras me pongo silenciosamente el burka en cuanto se presenta la ocasión. O nada digo cuando el presidente turco discrimina y menosprecia a la presidenta de la Comisión Europea mandándola al sofá. Y te llamo xenófobo porque criticas los comportamientos de algunos en las carrozas del orgullo gay y guardo silencio cuando ahorcan a un homosexual, por tan solo el hecho de serlo, en el país vecino.  

Y si se permite la llegada de extranjeros a los aeropuertos en vuelos regulares para visitar ciudades, la culpa no es del gobierno, es de los dirigentes de las comunidades que no cortan las calles.

Y si dicen de vacunar…, bueno de esto mejor no hablar. Bastante confundidos y nerviosos estamos ya. 

Y el que se declara adalid de la igualdad vive en el lujo y se baña en dinero. Y el que quiere acabar con las libertades dice que lucha por la democracia. Y los separatistas son los tolerantes y los no separatistas los intransigentes. Y el que quiere romper España y quema la bandera nacional declara ser un patriota. Mientras que el que despliega la bandera roja, amarilla y roja, es un nazi. Y ahora los buenos son los de ETA y los malos los familiares de los muertos y heridos. Y el que insulta dice que es insultado. Y el que manipula manifiesta que es justo y cabal… Y el que expone ser pacifista emplea cada vez que habla más palabras llenas de belicismo y de terror… Y la democracia está quedando en un simple mentir, engañar y liar a la gente para ganar votos… Y uno acaba loco… Y cuando tú y yo acabemos locos y llenos de rencor, lo mismo no nos soportamos más y nos liamos a garrotazos hundidos en la tierra, como dibujo Goya, porque ya no hay sitio para los dos aquí.

¿Que esto no es creíble? Tampoco nadie podía creer que iba a venir un virus e iba a joderle la vida al mundo entero… Y ya lo veis, nos la ha jodido y bien jodida. Y por mucho tiempo.  

viernes, 26 de marzo de 2021

QUITAR LOS NOMBRES DE LAS CALLES

Estamos viendo cómo en muchos municipios de España los ayuntamientos andan en la moda de quitar ciertos nombres de sus callejeros. El más reciente ha sido el de Palma de Mallorca, que ha suprimido o pretendido suprimir, por reminiscencias franquistas, fascistas, o vaya usted a saber, los nombres de los almirantes del siglo XIX, Churruca, Gravina y Cervera, así como el de la ciudad de Toledo.

Y la verdad es que mirando a mi pueblo, aparte de haber cambiado hace ya muchos años el nombre de algunas calles por tener connotaciones de la guerra civil, como Avenida de los Mártires o Avenida del 18 de Julio, por los de La Libertad y de La Constitución respectivamente, no se han hecho intentos de suprimir del callejero a personajes que, desde nuestra mentalidad y contexto histórico, se podían considerar si no indignos, sí, al menos, asequibles a etiquetarlos de forma negativa desde la trastienda de la política.

Y se ha hecho bien porque se ha venido realizando sin tener que llegar al límite de lo que marca la ley de Memoria Histórica, huyendo de caer en los extremismos. Nuestros gobernantes saben muy bien que si en otros tiempos, los munícipes dieron, por méritos, obras, reconocimiento, consideración, ejemplo o lo que fuese, el nombre de alguien a una calle, no se debe ahora, por respeto a aquellos y a quienes representaban, y porque se han de ver y analizar las cosas desde el contexto puramente histórico en que uno vive, venir ahora a quitarlos de un plumazo porque se estaría cometiendo el grave error de juzgar sin las garantías ni las medidas temporales adecuadas.  

No se puede, por ejemplo, con una mentalidad actual sumergida en un estado democrático, donde se está alcanzando la igualdad hombre-mujer, donde no es aceptable ningún tipo de machismo, ni nos sirve el autoritarismo, ni se admite el racismo, ni se consiente la homofobia, y se desprecia la violencia en todas sus variantes, y donde, incluso, la monarquía reina pero no gobierna, venir ahora a quitar de nuestras calles nombres como: Francisco de los Cobos, Beltrán de la Cueva, Condestable Dávalos, Vázquez de Molina, Corregidor Bobadilla, Felipe II, Cristóbal Colón, Duque de Ahumada…, clasificándolos de monárquicos, antidemocráticos, autoritarios, genocidas, machistas y cuanto se quiera, y mucho menos diciendo que son fascistas, porque esto ya sería el colmo de la ignorancia supina.  

Como tampoco se puede, aunque en algunos lugares se ha pretendido y se pretende, quitar los nombres que tienen carácter religioso cristiano referidos a cristos, vírgenes, santos, obispos, papas…, como son, por citar algunos: Cristo de la Espina, Virgen de Guadalupe, San Lorenzo, Obispo Cobos, Juan XXIII, Sacramento… Porque desde decenas de años se han venido llamando así y está ya impreso en lo más hondo de nuestra noble idiosincrasia.

Pero yendo incluso a tiempos más recientes, hacen bien nuestros ediles en no entrar en el charco de la discordia, la división y los enfrentamientos, huyendo de buscar motivos para aniquilar de las cartelas de las esquinas a personajes que ilustran nuestras calles y han vivido y realizado su obra en un periodo franquista. Porque, ¿cómo quitar la calle –por decir solo unos pocos nombres de los muchos que tiene nuestro callejero– a ilustres personalidades como: Gallego Díaz, Palma Burgos, Ramón Cuadra, Emilio Sánchez Plaza, Padre Villoslada, Cristóbal Cantero, Manuel Bermúdez, Pedro Sola, Juan Pasquau…? ¿Cómo hacerlo, cuando lo único que han hecho es ser personas de su época y vivir en ella de la forma más digna, servicial y creativa posible?

Y por último quiero –aparte de hacer constar que en un primer momento quise decir lo que aquí expreso pero de forma irónica y humorística, porque es de risa ver a tanto analfabeto buscándole a la ley de Memoria Histórica los cinco pies–, salir al paso de un bobo inculto a quien escuché decir que había que quitar el monumento que hay en la plaza Primero de Mayo, tan grande como inmerecido, a ese fraile que lo único que hizo fue escribir cuatro poemitas piadosos. 

Menos más que este tipo no es nuestro alcalde ni ninguno de nuestros concejales. Menos mal. 

miércoles, 10 de marzo de 2021

JAÉN, LEVÁNTATE BRAVA

Nos lo hemos ganado a pulso. La provincia de Jaén son pueblos. Más o menos grandes, pero pueblos al fin y al cabo. Incluso la misma capital lo es. Y ser pueblo tiene de bueno que todos nos conocemos y vivimos más tranquilos; y de malo, que andamos encerrados en nuestros propios temores e infortunios. 

Desde siglos, Jaén y su provincia ha sido un conjunto lleno de adversidades, y ello lo ha hecho acomplejado; y el acomplejamiento, resignado; y la resignación, sumiso.

Y la sumisión le hace sentir miedo ante los poderosos. Lo veo cada día desde que nací. Todos pensamos que Jaén, cualquier pueblo de Jaén, es hermoso, tiene sus tradiciones, sus riquezas históricas y artísticas, sus asombros…, pero también sus defectos, sus caciques, sus desgobiernos… Y ante ellos, ¿quién se rebela?, ¿quién es el valiente que denuncia y se opone? Somos dados, en todo caso, a la murmuración, a las críticas por la espalda, pero nada de dar la cara. Y si surge algún quijote por el camino, que se prepare. Venga, atrévete e criticar al gerifalte de turno, ya saldrán sus lacayos a degüello y ya te tomarán la matrícula para hundirte en el barro de la miseria. Venga, atrévete a hacer públicas las carencias e imperfecciones del lugar en el que vives. Ya te saldrán a mordiscos, no solo los pelotas, chaqueteros y aduladores, que no ven más allá de su propio ombligo, sino los mismos que en privado y petit comité opinan de la misma manera. Y claro, esto, a base de años, acaba desanimando, agotando, empobreciendo y consumiéndote.

Y hasta tuvo que venir uno de fuera, el poeta Miguel Hernández, que pasaba por aquí, a decírnoslo. ¿Y de qué ha servido?  ¿Y cuánto caso le hemos hecho? ¿No nos preguntó: Andaluces de Jaén, aceituneros altivos, decidme en el alma quién, quién levantó los olivos? ¿Y no añadió después, al vernos callados, respondiéndose a sí mismo: No los levantó la nada, ni el dinero, ni el señor, sino la tierra callada, el trabajo y el sudor? ¿Y no siguió con una tremenda exclamación, para despertarnos, que hiela la sangre: ¡Cuántos siglos de aceituna, los pies y las manos presos, sol a sol y luna a luna, pesan sobre vuestros huesos!? ¿Y no concluyó empujándonos a la batalla con un inapelable grito de guerra: Jaén, levántate brava sobre tus piedras lunares, no vayas a ser esclava con todos tus olivares? ¿Y qué? ¿Dónde está ese levantamiento? ¿Dónde están las luchas? ¿Dónde las fábricas alrededor de la aceituna y el oro líquido? ¿Dónde nuestra propia comercialización? ¿Dónde la artesanía relacionada, la alta industria, las inversiones, las innovaciones, la limpia explotación de nuestras otras muchas riquezas, la cultura libre…? ¿Dónde otros muchos proyectos que nos hagan salir del monocultivo? ¿Dónde las exigencias de que nos den lo que equitativamente nos corresponde? ¿Dónde el coraje de despegarnos de las faldas del politicastro de turno que todo lo maneja, controla y domina?

Y conociendo cómo somos, que ocupamos el último lugar en todo y que andamos encerrados en la mansedumbre miedosa, ¿cómo nos van a respetar y tener en cuenta los políticos que además son las voces de sus amos y viven de serlo? Ante el atropello y la bofetada que nos han pegado a dos manos al no concedernos la Base Logística del Ejercito de Tierra, pero sobre todo con el olvido perpetuo con que nos pagan desde arriba, ¿dónde están los diputados y senadores que elegimos en su día?, ¿dónde la dimisión a una de todos los alcaldes, concejales y demás gobernantes de todos los pueblos y estamentos jiennenses? Eso sí que sería un golpe, y no las caceroladas desde los balcones, en la oscuridad, unos cuantos, ni ir a Despeñaperros a cortar en coches la autovía, un día festivo, un rato, y comprobar una vez más lo poco que nos consideran, riéndose los que ostentan el poder de las valientes Plataformas organizadoras, impidiéndoles no solo alcanzar el objetivo a base de un amplísimo despliegue de miembros de la Guardia Civil, sino además forrándose a base de multar a muchos de los participantes. ¿O es que alguien cree que el Presidente del Gobierno y demás mandamases no se partieron de risa el domingo tras el éxito del fracaso tan fácilmente logrado y ver en sus lujosos salones las noticillas que se dieron al respecto por las televisiones compradas?

Bobos, que somos bobos. Vamos a empezar no pidiendo la luna. Con que no nos terminen de cerrar la estación Linares-Baeza, por la que cada vez transitan menos trenes, ni la Academia de Guardias, que anda en los mínimos, ni acaben quitándonos las subvenciones de la aceituna, que ya están más que reducidas, y nos hagan, de aquí a diez años, otro trocito de autovía hacia Albacete, tenemos bastante; que como nos pongamos tontos, nos bajan encima los pantalones y nos dan con la palmeta… O peor, nos llevan ellos a Despeñaperros y nos despeñan como a tales.  

 

 

 

miércoles, 24 de febrero de 2021

DÍA DE ANDALUCÍA

Inés, una niña grande de ojos azules transparentes, enamorada de sus alumnos, a petición de un centro de Córdoba con el que tiene también cierta relación, ha elaborado, con motivo del Día de Andalucía, una serie de actividades con el objetivo de que conozcan y aprendan las principales características y grandezas de la comunidad andaluza. Entre otras, la consistente en realizar, cada uno de ellos, un barquito de papel, sobre el que, en un lateral, dibuje la bandera verde y blanca y, en el otro, lo que considere según libre creatividad.

Servirá también, a modo de apoyo e inspiración, este sencillo poema que he compuesto y ella ha ilustrado, basándose en imágenes de freepik, con suma delicadeza y gracia.

Lo dejo aquí publicado para, desde él, en esta efeméride, unirme a todos nuestros pequeños y a cuantos, sin perder el niño que llevan dentro, amamos a esta tierra del sur, tan hermosa y llena de asombros como acostumbrada al sufrimiento y la marginación.


viernes, 19 de febrero de 2021

¿LOS GIGANTES DEL CAPITALISMO SON DE IZQUIERDAS?

¿Cómo es posible que los gigantes del capitalismo aparezcan ante la prensa y opinión pública mundial como sembradores, cultivadores y custodios del pensamiento llamado de izquierdas? ¿Cómo encaja que los monstruos máximos adoradores del dios dinero puedan aparentar que son partidarios de la dictadura de partido único donde no existe la propiedad privada, ni la diferencia de clases, ni la libertad individual, ni la división de poderes y donde todos los medios de producción e información están en manos del Estado?

Incomprensible. No hay por dónde cogerlo. Pero, sin embargo, tiene su truco. Los gigantes capitalistas no pretenden en verdad crear una sociedad, en teoría, más solidaria, fraternal, igualitaria, ecológica y participativa, verdaderamente de izquierdas, y mucho menos todavía puramente comunista. Ni por asomo. Engañan. Solo quieren enriquecerse más, tener mayor poder, controlarlo todo…

Esa es su ideología verdadera: ganar. Y si para ganar tienen que disfrazarse de pobres mendicantes, se disfrazan. Y si han de hacerse amigos y pelotear a países dictatoriales como Cuba, Venezuela o China, lo hacen sin el menor escrúpulo. Y si han de crear y fomentar movimientos tales como #MeToo o como los de la ideología de género, lo hacen. Y si han de quitarse trajes, corbatas y vestidos para aparecer andrajosos, despeinados, informales y sucios, se los quitan. Y si han de convertirse en protestones en cualquier movimiento reivindicativo, populistas dando discursos, acérrimos de un falso y extremista feminismo que solo busca fomentar el odio hombre-mujer, comer basura, declararse defensores de pobres y marginados…, así como si han de arrodillarse ante la muerte de un hombre de color a manos de un policía malvado y no ante el asesinato sin aviso de una chica blanca por disparo intencionado a bocajarro de un agente del capitolio… lo harán sin inmutarse.  

Es lo que hay. Los cerebros que rigen el imperio de estos monstruos, reunidos en salas de lujo con copas de cristal de Baccarat y licores exclusivos, saben muy bien que el camino es convencer de que lo que socialmente estaba establecido (derecha) ha de destrozarse para convertirse en algo totalmente contrario (izquierda), envuelta esta en papel de brillo con adorno dorado en rizo para hacerte creer moralmente superior. Porque si quieren aumentar sus ganancias e implantar su férrea dictadura de poder, nada mejor que romper todas las estructuras tradicionales, carcas, y contar con una sociedad dividida, dislocada, desnortada, enfrentada, globalizada, infantilizada, desquisexualizada, poliamorosa, LGBTorgullosa, llena de violencia, separaciones, divorcios, adulterios, alquiler de vientres, relaciones de usar y tirar, niños repartidos, abortos, eutanasia, desconfianzas, arte sin pie ni cabeza, irrisorio, vacío de sentimientos y belleza… Así que todos ellos de izquierdas, aprovechándose del término que tanto ha calado en la sociedad presente, pero solo en su parte externa, para desde ahí distorsionar y manipular a la sociedad.

Y sí, de este modo, sus ganancias serán inmensas y su poder ilimitado. Su red es ya tan amplísima que no hay manera de escapar. Son los dueños de la tecnología, la comunicación, la información, la salud y el comercio. Y ahí los tienen, como ogros pulperos de mil brazos. Ahí están, entre otros muchos, Google, Apple, Facebook, Amazon, Twitter, Youtube, Microsoft, Alibaba, Alphabet, Roche, Pzifer, Deutsche Bank, Visa… Ahí, tan poderosos que son capaces de maniobrar, si hace falta, nada menos que en las elecciones de cualquier país. Ahí, ganando millones de millones a causa de estos hombres y mujeres desquiciados que somos todos en el barrizal que nos han hecho creer es la maravilla de las maravillas, el mundo feliz de Huxley.

Ahí los tenemos, rompiendo todos los valores que nos puedan hacer coexistir como humanidad. Porque ¿qué pueden sacarle a una familia clásica, cohesionada, con hijos disciplinados, educados en la responsabilidad, el sacrificio y el respeto, y a los que no hay que ganarse a base de regalos sino de atención y cariño? Poco. Se gana más teniendo nuevas parejas, más amantes, más hijos desperdigados a los que tengo que compensar a base de regalos que solo satisfacen el tiempo que se tarda en romper el papel de envoltorio. Se vende más fomentando el egoísmo, creando conflictos, dividiendo, anulando conciencias, rasgando vínculos. Se consume más siendo adicto a internet, tragando anuncios, yendo a la moda, viendo youtubers e influences, visitando páginas de contactos, devorando pornografía, suscribiéndose a Netflix, drogándose… Venga, todo el mundo con móviles que han de cambiarse cada pocos meses. Todos los seres humanos localizados, vigilados, controlados, escuchados, analizados, clasificados. Todo el mundo adorando falsos ídolos, fuera ascéticas y místicas, fuera creencias, fuera valores cristianos, fuera cruces, a derribarlas, viva la vida, carpe diem, aquí es donde hay que ser feliz, y eso solo se consigue, ya sabes…: gastando, consumiendo, derrochando…

Así que eso de que los grandes capitalistas del mundo de hoy son de izquierdas, nada de nada. Solo marketing. Su única intención es que la gente llegue a creer que debe ser de izquierdas, entendiendo por izquierdas lo moderno, lo juvenil, lo guay, lo progresista, lo rompedor…, lo que ellos te marcan hasta convertirte en masa sin personalidad, lo opuesto a lo que deberíamos ser. Hoy, los listos del capitalismo más atroz y fantasmagórico solo buscan, a base de dominarte, ser ellos mismos, para ellos mismos y en ellos mismos. Poderosos multimillonarios hipócritas manipuladores. Los demás, en realidad, no más que mercancía barata que poco o nada importa.  

jueves, 4 de febrero de 2021

SENCILLO HOMENAJE A MI AMIGO ANTONIO ESPADAS SALIDO

A las doce horas en punto del viernes 29 de enero de 2021 quedaba cerrada la sepultura de mi amigo Antonio Espadas Salido. El día anterior, muy de mañana, mientras dormía, bajó un ángel y se lo llevó a los ochenta y siete años, sin que se diera cuenta, sin hacer ruido, sin una queja, como es la muerte dulce con la que Dios bendice a los privilegiados.  

Mientras lo sepultaban, junto a su hijo y muy pocos familiares más, observé cómo el sol alumbraba el espacio, regalándonos un día primaveral de inmenso cielo azul. Miré a lo alto y recordé, a modo de flases, todo lo que había sido su vida, embargado por la inmensa tristeza de su partida y todavía profundamente emocionado por el evangelio leído en la misa de despedida en San Pablo por el párroco don Antonio Vela, en donde reviví el cuadro de la Santa Cena en el que, con Antonio sentado a mi derecha, le decía, poniendo mi mano (de Jesús) en su hombro (de Pedro) que él y los demás eran mis amigos, para decirles también que en el día del juicio separaría a unos de otros dependiendo o no de si habían dado de comer al hambriento, beber al sediento, acoger al peregrino, vestir al desnudo, visitar al enfermo e ir a ver al preso.

Y le rendí, desde el corazón, homenaje. Homenaje a quien ha sido mi gran amigo, a quien supo compartir mis luchas, ilusiones, victorias y fracasos, perdonar mis errores, levantarme en las caídas y quererme limpiamente, siempre, desde que nos conocimos, sin un mínimo reproche.

Y es que Antonio era auténticamente el apóstol que interpretó en Maranatha. Todo grandeza de corazón.

Hombre ejemplar. Claro modelo de nuestro eterno renacimiento. Pintor excepcional que, como nadie, ha sabido captar el alma de una ciudad en la que nació, vivió, murió y amó hasta el extremo. Miembro fundamental de la directiva en los años conmemorativos y gloriosos de la Real Archicofradía de la Virgen de Guadalupe. Uno de los fundadores de los grupos Tirsos y Caretas y Maranatha, de los que fue actor sublime. Escritor ameno, de hondura y sencillez, de historias nuestras de cada día. Ilustrador de revistas, en especial de IBIUT, a la que engrandeció y por la que luchó, hasta el punto que siempre la ponía en el escaparate de su tienda para venderla y hacer suscriptores. Caricaturista. Mago capaz de sacrificarse los fines de semana, después de agotadoras jornadas a pie del mostrador en su droguería de la calle Real, para ir gratuitamente a los asilos y residencias de mil pueblos con el Grupo Sembradores de la Alegría para crear ilusión en las vidas de los ancianos.

Pero Antonio era más, era también escultor, pregonero e investigador, ahí queda su libro, publicado en 2018, dedicado a la figura del pintor, también ubetense, José María Tamayo… Y era poeta. Antonio componía versos de hondo lirismo, que ocultaba porque dentro de ese corpachón de hombre grande, se escondía la verdadera humildad de los sencillos. Y era bondadoso, comprensivo, amable, servicial, entregado…, jamás en la vida lo vi enfadado ni enojado, y era además divertido, con gran sentido del humor, coleccionista de anécdotas que contaba con suma gracia. Antonio era mucho, casi todo lo que se puede ser en una Úbeda tan llena de grandes personalidades. Tanto, que además ocupa la tribuna de honor de los Hijos Predilectos de la ciudad.

La piedra de tu sepulcro, Antonio, quedó cerrada. Pero tú ya has salido de ella resucitado y andas gozando de la eternidad. Seguro que San Pedro, a quien tan extraordinariamente representaste tantas veces, te habrá abierto las puertas del cielo de par en par. .. ¡Y menuda la que se habrá liado! Allí, el reencuentro con todos los que formamos la gran familia de los locos por el arte y la vida: tu hija Nani, Pepe Dueñas, Manuel Moreno Méndez, Paco Colodro, Marcelo Góngora, Baltasar Cobo, Paco Madrid, José Madrid, Luis Sierra, Juan de la Torre, mi tío Ramón, mi tía Anita, Alfonso Obra, Pepe Pérez… Y tantos y tantos otros que nos han precedido dejándonos cicatrices de dolor en la carne, pero también remansos de gozo en el alma, porque sabemos que gozan de la paz del infinito.   

Adiós, mi querido amigo Antonio, Maranatha. Nos veremos pronto de nuevo. Y gracias por tanto compartido.

jueves, 21 de enero de 2021

CHARLYS DIALOGA CON LA MUERTE

 


  

                                                                                    Descansa en paz, amigo.

                                                                                                  21-1-2021

 

                                             La muerte que no duerme alzó su frío

                                            cuchillo y lo clavó en el corazón

                                            de un ubetense único, sencillo,

                                            bueno, noble, coherente, soñador…

 

                                            “Llegó tu hora exacta, Charly’s.” Dijo.

                                            “¿A qué viene llamarme –respondió–

                                            del modo que me llaman mis amigos?

                                            Para ti soy Cristóbal Herrador.”

 

                                            “Lo siento. Yo quería hacerte mío.

                                            Demasiada tristeza en rededor.

                                            Numerosas las sombras sin sentido.

                                            Excesivas las penas y el dolor.

 

                                            Contigo el caminar será distinto.

                                            Más limpias las agujas del reloj.

                                            Más pequeña la noche, más de olvido.

                                            Y el día con más lumbre y más color…”  

 

                                            “En este caso, acepto. Siempre he sido

                                            una entrega que nunca dijo no.

                                            Una sonrisa alegre. Un bien nacido.

                                            Venga. Vamos. Verás lo que es amor.

 

                                            Vamos al sol de paz del infinito.

                                            Vamos en vuelo azul. Juntos los dos.

                                            Que juntos soñaremos por los siglos

                                            con mi Úbeda, mi Virgen y mi Dios.”