domingo, 22 de enero de 2023

RINCÓN DE LOS CRONISTAS, ERRORES Y MEMORIA DEMOCRÁTICA

Me dicen que el pasado domingo, 15 de enero, por la mañana, se inauguró en Úbeda el Rincón de los Cronistas Oficiales. Y fui a verlo, pero no encontré más rincón que el llano de la parte baja de la calle Corredera. Allí, aparecen cinco monolitos. El primero de ellos dedicado al Cronista Oficial de la Provincia de Jaén, el ubetense Alfredo Cazabán, que se emplazaba, hasta hace pocos meses, en un pequeño jardín lindante con el templo de la Santísima Trinidad, ocupado hoy por el monumento al penitente, y que muestra un pequeño bajorrelieve sobre un texto, ya envejecido por la pátina del tiempo, que dice: A ALFREDO CAZABÁN SU PUEBLO Y SUS AMIGOS, y que vino a sustituir, tras la Guerra Civil, otro monumento erigido en su honor en 1935, cuatro años después de su fallecimiento, con su busto, obra de Jacinto Higueras, y que se hallaba en la ahora Plaza Primero de Mayo.

A continuación, otro monolito, más pequeño, da nombre al “rincón”, y en el reverso aparece una cartela con un texto explicativo acerca de lo que es y la labor que realiza un cronista, firmado por el último de ellos, Rafael Bellón Zurita.

 

Y tras este, otros tres monolitos, idénticos, sosteniendo las placas que dan nombre a todos los que han sido cronistas oficiales de Úbeda. 

 

Y al leerlos, encuentro varios datos que se deberían contrastar y, en caso de aparecer erróneos, corregirse para hacer honor a la verdad y no dar lugar, como suele ser muy corriente, a que, partiendo de ahí, se copien unos a otros y se falsee la verdadera Historia. 

 

Respecto a placa dedicada al primero, que mira a la Corredera, MIGUEL RUIZ PRIETO, 1895-1899, basándonos en datos bien documentados de quien fue Hijo Adoptivo de la Ciudad, Ginés Torres Navarrete, y publicados en un excelente trabajo en la revista IBIUT, hay que decir que no fue Cronista Oficial de Úbeda, lo que fue es Archivero Oficial, según acta de 16 de febrero de 1898, con remuneración, haciendo justicia, eso sí, a tal nombramiento, ya que llevaba trabajando, aunque no de manera oficial, en el Archivo, según indica el acta, por más de cuatro años, aunque esto no fue así, ya que él se dedicó a los archivos nada más retirarse de su oficio de militar en 1889, pudiendo escribir así su Historia de Úbeda. Como archivero oficial estuvo poco tiempo, ya que, también según acta de 31 de agosto de 1898, seis meses después de ocupar el cargo, se nombra a Francisco Moya Ramírez, con sueldo de 500 pesetas, haciendo constar que por haberse ausentado Miguel Ruiz de la ciudad. El señor Ruiz Prieto falleció al año siguiente, 1899, a la edad de 67 años. Así que las fechas de su placa deberían ser: Primer Archivero Oficial, 1898, que es lo exacto. O en todo caso: 1894-1898, o 1889-1898, pero nunca 1895-1899, que es lo que pone. 

La placa dedicada al segundo cronista, FRANCISCO MOYA RAMÍREZ, 1891-1905, presenta otro error evidente, si Miguel Ruiz Prieto, según pone la placa, lo fue entre 1895-1899, no puede serlo Francisco Moya entre 1891 y 1905, como si fuera nombrado antes que Miguel Ruiz Prieto, en 1891 y lo dejara de ser a favor de este entre 1895-1899, para volver a serlo de nuevo desde 1899 hasta 1905. Mas aunque así fuera, que no lo fue, habría que poner: 1891-1895 y 1899-1905. También en este caso hemos de decir que Francisco Moya Ramírez, que era presbítero, siguiendo los datos de Ginés Torres, tampoco fue Cronista Oficial de Úbeda, sino Segundo Archivero. Nombrado al efecto, como hemos dicho, el 31 de agosto de 1898, para ser cesado del cargo, según consta también en acta, el 11 de marzo de 1903. Y falleciendo, eso sí, en Úbeda, el 25 de mayo de 1905, con 67 años, la misma edad que el anterior. Por lo que en su placa debería poner como fechas al respecto: 1898-1903. Y no, 1891-1905. 

 

A continuación, tenemos a LUIS GARRIDO DE LA TORRE, 1906-1909. Este sí que fue el verdadero Primer Cronista Oficial de Úbeda, nombrado como tal el 14 de febrero de 1906, hasta su muerte, el 3 de septiembre de 1909. Por lo que son correctas las fechas que aparecen en la placa del monolito. 

 

A partir de aquí, todos los demás nombres, cargos y fechas, están correctos. Hasta llegar a la referida a Rafael Laínez Alcalá, 1941, que fue nombrado Cronista Honorífico el día 30 de julio de dicho año, hasta su muerte, en Madrid, el 14 de abril de 1982. Por lo que la placa debería poner, en consonancia con los otros: 1941-1982.

Por último, diremos que también la placa de quien fuera gran amigo, JUAN DE LA TORRE RUIZ, 1983-1992, es errónea, pues don Juan, como lo llamábamos todos, nombrado cronista en junio de 1983, falleció en su casa de la calle Sacramento el 1 de febrero de 1993, faltándole cuatro años y diez meses para cumplir los cien. Por lo que debería constar: 1983-1993. Y no 1983-1992.

 

Y no quiero concluir este trabajo sin felicitar a la Corporación Municipal por la idea de homenajear de este modo, tan simple como digno, a todos los que han sido Archiveros y Cronistas Oficiales de Úbeda, y, sobre todo, felicitar a la señora Alcaldesa y concejales por no caer en la tentación de aplicar en este caso la ley de Memoria Democrática que tantos injustos desafueros ha traído y seguirá trayendo, respetando los nombres de estos ilustres personajes nuestros, grabándolos en placas en lugar de quitarlas, a pesar de que la mayoría ha ejercido al cargo en el franquismo, declarándose algunos de ellos falangistas, y ocupado incluso duraderos cargos políticos de relevancia, como concejales y alcalde. Enhorabuena a todos.   


lunes, 9 de enero de 2023

ID Y EVANGELIZAD

En San Isidoro, en la misa del gallo de las doce de la noche del 24 de diciembre que da entrada al 25, día que conmemoramos el nacimiento del Hijo de Dios, misa especial con la que está acabando la misma Iglesia por comodidad y dejadez, empezando por la presidida por el Papa, poniéndola a las seis, o siete u ocho de la tarde, incluso a las once, como la dada también a esta hora en un templo de Úbeda, me encontré con la revista que publica la Casa de Cultura y Solidaridad, apareciendo en la portada el gran titular que le da nombre: ID Y EVANGELIZAD.

 

No estábamos muchos en tan importante misa, la verdad, pero los que estábamos lo hacíamos convencidos de que lo más importante de esta noche decembrina no es la comida familiar, ni los regalos de Papá Noel, ni los mantecados refinados y bebidas cada vez más exóticas, sino el ir al encuentro de un Niño que nace para traer el mundo el reino de Dios. Y puesto que en eso creo, qué le vamos a hacer, porque soy así de ingenuo e ignorante, queridos ateos, agnósticos, gnósticos y pasotas, sabios y entendidos, al igual que lo hago desde niño, y todos los templos a las doce en punto la daban y todos estaban llenos de fieles que nos felicitábamos las Pascuas con alegría y gozo, lo seguiré haciendo mientras viva y tenga salud suficiente, siempre que haya, claro está, un lugar donde se oficie la misa del gallo y no me halle con todas las puertas cerradas. 

Digo que me encontré la revista de la Casa de Cultura y Solidaridad donde desde la portada se nos invita con letras supergrandes a ir a evangelizar. Y, dentro del gozo de la Nochebuena, me sentí triste. Miré alrededor y estábamos pocos, ya lo he dicho, y me imaginé a miles, cientos de miles de miembros de la jerarquía y a millones de fieles en sus casas, tranquilos, frente al televisor, saboreando las viandas festivas… Y vi una Iglesia que se derrumba, pese a que acudan miles de personas al entierro de Benedicto XVI, a quien, dicho sea de paso, no pocos laicos, religiosos, sacerdotes, obispos y cardenales pusieron verde cuando renunció a seguir dirigiendo el timón de la barca de Pedro, diciendo todos ellos algo así como que un Papa no se baja jamás de la cruz. Y ahora, seguro que alguno de aquellos estaría portando esa pancarta inmensa desplegada en la plaza del Vaticano en la que se podía leer: SANTO SÚBITO. Ver para creer.

 

Así que id y evangelizad. Palabras. La mayoría de los cardenales y obispos no evangelizan, sobre todo los que andan en el mundo rico, bastante tienen con la burocracia del cargo, los nombramientos, los compromisos, las liturgias, las cuentas, la representación…, ni tampoco en el fondo la mayoría de los sacerdotes, cada uno atendiendo a la parroquia como buenamente puede, cansados de obras y de arreglos, de problemas, de reuniones, de frialdades, de incomprensiones, de falsos cristianos, de feligreses complicados, de escribas y fariseos. 

 

Y me vino a la mente aquellos que han querido ir a evangelizar y no han encontrado apoyo alguno de la Iglesia. Puertas cerradas, como las de infinidad de templos a las cero horas del día de Navidad. Y a los que han querido evangelizar desde el arte, la cultura, o la literatura, escribiendo, por ejemplo, textos, comentarios, artículos, libros… predicando la figura de Jesús de Nazaret, y que por más que los han mostrado y ofrecido, incluso como regalo, porque los que recibisteis de gracia dadlo de gracia, ni caso les han hecho, ni siquiera una palabra de ánimo, un compartir, un me gusta, un golpe en el hombro para no dejarlos hundidos en medio del desierto. Y me vino a la mente también Maranatha, toda una obra evangelizadora, gratuita por muchos años, y Natividad y Resurrexit, así como otras…, y que por más éxito que tuvieron y por más teatros que llenaban, fuera de algún sacerdote a modo particular que animaba a sus feligreses a asistir y algún obispo acudiendo a título personal, solo silencios, indiferencias y zancadillas.  

 

Y a tanto hemos llegado en la no evangelización que amparados en la coartada de la memoria histórica estamos dejando que se tiren cruces en todos los pueblos, cruces que simbolizan el amor infinito de Dios que murió en ella para salvarnos. Es que son cruces franquistas, nos dicen los verdaderos nazis de nuestra democracia, porque debajo de ella se puso: “Caídos por Dios y por España.” Pero eso es falso, la cruz lleva existiendo desde hace dos mil años, y si esa cartela fue puesta por franquistas, pues se quita y se pone otra cartela que diga por la unidad, por la vida o por la madre que nos trajo…, pero que la cruz no caiga contra el suelo, como no debe caer ningún símbolo que represente la paz, el amor, la concordia… o cualquier valor que nos haga mejores. Porque si cae, cae nuestra historia, nuestros valores, nuestra identidad, nuestra convivencia, nuestro respeto, nuestra cultura, nuestra esperanza… 

 

Y los cristianos callamos. Y callan los sacerdotes y los obispos y los cardenales… No queremos problemas, no queremos enfrentamientos, no queremos nos llamen fascistas, retrógrados, beatos, fachas, reaccionarios, franquistas… Pues señores religiosos y no religiosos apegados a la pila del agua bendita, si desistimos de defender la cruz, díganme entonces cómo vamos a ir y evangelizar. ¿Llevando, también con miedo, mariposas y tarritos de miel? Pues, eso. 

viernes, 23 de diciembre de 2022

LOS TRES REYES MAGOS

                      





                                  Era otra vez la noche silenciosa y helada.

                                  Las estrellas brillaban tras la niebla encendida.

                                  Yo, muy niño, inocente, antes de irme a la cama,

                                  miraba hacia la calle, sombría e infinita. 

 

                                  El sueño era ligero. Dispuestos los zapatos 

                                  –al pie de la ventana, desgastados de usar–  

                                  a dar la bienvenida a los tres Reyes Magos. 

                                  El reloj se paraba. Mi corazón igual. 

 

                                  Y llegaban despacio, sin hacer ningún ruido.

                                  Todo como de magia que se envuelve en la noche. 

                                  Y yo me despertaba de un sueño no dormido

                                  y encontraba lo justo que encuentra un niño pobre. 

 

                                  Unos zapatos nuevos, un par de polvorones 

                                  y algún juguete humilde. Todo un gozo sentido, 

                                  todo un gran sentimiento, tornado en escozores

                                  al ver grandes regalos en otros niños ricos.

 

                                  ¿No se habrán confundido? Triste, me preguntaba. 

                                  Porque no puede ser que al niño que más tiene

                                  más regalos le traigan y a quien no tiene nada 

                                  apenas si le dejan lo mismo, lo de siempre.

 

                                  ¿No habrá sido mi error? Tal vez jamás mi escrito

                                  les llega donde habitan. Porque ¿cómo entender

                                  que no me dejen nunca aquello que yo ansío?

                                  Seguro que es mi culpa que no sé hacerlo bien.

 

                                  Y así un año tras otro. A ver si lo consigo.

                                  A ver si tengo suerte y les llega mi carta.

                                  Y la leen con esmero y me traen lo que pido. 

                                  A ver si este año sí… No pierdo la esperanza. 

 

                                  Porque yo, aunque ya viejo, herido de injusticias, 

                                  cuando llega esta noche, pese a los desengaños, 

                                  como aquel niño pobre, que apenas si dormía,

                                  sigo creyendo aún en los tres Reyes Magos. 

 

 

Sigo creyendo aún en los tres Reyes Magos porque sigo creyendo en Jesús de Nazaret. Sigo creyendo en los tres Reyes Magos porque en este teatro que es la vida, son los únicos seres limpios, capaces de traer ilusiones, misterio, bondad y paz 

 

Sigo creyendo en Jesús dentro de unos seguidores que, tristemente, en nada nos diferenciamos de los que no lo son. Empezando porque andamos desunidos. Y siguiendo porque tenemos iguales comportamientos, las mismas ambiciones, parecidas falsedades… Buscamos ser primeros, nos vestimos de arrogancia y vanidad, saboreamos la venganza. Y no tenemos modelos que nos animen en el camino.   

 

Y como consecuencia, dada tanta incongruencia, los corazones se enfrían, la fe se congela y los templos se van vaciando. Y mientras tanto, aprovechándose de tanta soñolencia, desunión y cobardía, llueven leyes absurdas, decretos denigrantes, disposiciones que dislocan, proyectos que sobrecogen, pactos que avergüenzan… Y el hombre y la mujer van perdiendo dignidad, valores y sentido de vida. 

 

Y huyo e intento perderme. Y al mirar al cielo, cada vez que lo hago, observo una estrella que brilla sobre las demás. Una estrella que marca hacia mi interior. Pero al mirarme dentro, veo que tampoco tengo a Jesús, que también se me ha perdido por los cerros de Úbeda. Busco entonces escribir a los tres Reyes Magos, a ver si tengo suerte y mi carta les llega, y esta vez me conceden lo que les pido que, ahora, ya al final de mi vida, no es otra cosa que me lleven con ellos al portal de Belén para encontrar definitivamente al Niño Dios, y adorarlo, y regalarle lo único que tengo y que me queda: mi pobre corazón cansado. 

 

 

 

martes, 13 de diciembre de 2022

CABE LA ESPERANZA

Cansado e indignado por la desastrosa y nefasta política, que está llegando, entre otros muchos esperpentos, a que los delincuentes pacten su propia condena con el gobierno, librándose de la sedición y la malversación, con el agravante además de que, mientras se lleva a cabo esta ignominia con nocturnidad y fiestas, estos golpistas, que podrán irse de rositas ahora y después, andan diciendo, sin parar, a las claras y con arrogancia, que lo volverán a hacer de nuevo para conseguir definitivamente la independencia; así como apenado también por tanta inflación, corrupción, robos, delincuencia, malos tratos, suciedad de calles y plazas, arboricidios, medallas póstumas protocolarias, tristes y frías, monolitos recién puestos y ya oxidados en la Corredera en recuerdo de personajes con fechas y cargos equivocados, discusiones, odios, insolidaridad…, me encuentro con una noticia estrella en el árbol de mis vivencias. 

 Se trata de un matrimonio de Úbeda, ya entrado en años, impactado aún por el terrible accidente de coche que sufrió su única hija, en el que falleció, quedando además parapléjica su única nieta. Esta, las Navidades las pasaba aquí, en familia, pero también con las amigas, disfrutando de lo que más le gustaba, patinar sobre el hielo en la pista instalada en la plaza de toros. 

 

Este año no podrá ser porque las pasará con su padre y sus otros abuelos muy lejos. El matrimonio, roto por la tristeza y el desconsuelo, había decidido no sacar de la buhardilla las cajas de cartón que contienen los adornos navideños… Y menos el Misterio, por mido a ser irreverentes cuando no blasfemos. 

 

Pero he aquí que, hace unos días, la nieta, sabiendo que no estará con ellos en estas fiestas, aprovechando el puente, ha venido a visitarlos. No puede andar por sí misma, pero se mueve con facilidad en su silla de ruedas, y lo más importante y digno, irradia alegría. 


Al enterarse las amigas, vinieron a verla, sacándola a pasear por las calles ya iluminadas con la intención no desvelada de llevarla el coso de San Nicasio. Y ahí fue la sorpresa. Al entrar, las amigas pusieron en los pies de la discapacitada unos patines y, a peso, sostenida por ellas, pudieron dar juntas, entre risas y aplausos, unas cuantas vueltas sobre el suelo helado convertido ahora en clara hoguera de amor y de amistad. 

 

Al día siguiente, cuando la nieta se levantó, los abuelos habían adornado ya la casa y habían puesto el Nacimiento en su lugar. Sobre el pequeño Belén colgaron también la típica cartela de todos los años en la que se podía leer: DIOS HA NACIDO, FELIZ NAVIDAD. 


Y yo, lo confieso, al conocer la noticia, tan sencilla como luminosa, he sonreído emocionado, y pese a tanta niebla y miseria humana que nos envuelve, me he dicho: Todavía hay luz. Cabe la esperanza. 

 

Pues eso, FELIZ NAVIDAD, amigos. 

viernes, 25 de noviembre de 2022

CLARIDAD DE LUNA

                                                       En homenaje a los enfermos de Alzheimer

                                                           


Su madre sufrió de Alzheimer y murió cuando él acababa de cumplir los cincuenta. Le entró un poco de miedo. Había oído decir que unos de los factores de riesgo de contraer la enfermedad era el de los antecedentes familiares. Pero pronto apartó de su mente esos malos augurios y continuó una vida normal, repleta de dificultades, luchas, desasosiegos y esperanzas… Esfuerzos que desembocaron en una ansiada jubilación, que decidió disfrutar. Paseaba, viajaba, leía, conversaba con los amigos, hacía manualidades de esparto… Hasta que comenzó a notar rarezas en sus propias actitudes y comportamientos. Sus más allegados no tardaron en etiquetarlo, entre ironías y risas, de despistado y olvidadizo, extraño… Eso, unido a la edad que ya contaba, y hombre inteligente que era, lo llevaron a la conclusión de que, sin querer, su vida se había adentrado en una vereda de sombras, en un espacio de grises hacia el negro, seguramente en un camino de nunca retornar.  

Se puso entonces en manos de médicos que no le mintieron. Él exigió la verdad. Un atardecer, pidió a su esposa, que le acompañase al viejo mirador de la muralla, donde aquella tarde lejana de primavera, siendo apenas dos adolescentes, se dieron el primer beso. Se sentaron cogidos de la mano. A lo lejos, como entonces, comenzaba a aparecer en lo alto del cielo una grandiosa luna llena; radiante plenilunio tan hermoso como un suspiro eterno. Pronto ya no conoceré a nadie. Pero a ti jamás dejaré de conocerte. Y si alguna vez lo dudas, bastará con que me lo preguntes.

            

Sufrieron un tiempo. La enfermedad, como una araña insomne, poco a poco lo fue envolviendo en su tela invisible sorbiéndole por completo la memoria y los sueños. Raquel lo cuidaba con suma paciencia y lo conducía casi a diario a las dependencias de una asociación cercana que lo atendía y dignificaba. Hasta que una tarde, al ir a recogerlo con urgencia, lo notó tremendamente triste. Algo dentro de él se había empeñado en dejar de dar cuerda a su reloj más hondo. Cuando llegó a la casa se dejó caer en su sillón de toda la vida perdiendo la mirada en una línea infinita dibujada más allá del horizonte. Y ya no quiso comer ni beber nada. La saliva se le escapaba por la comisura de los labios con una lentitud benevolente. Poco después, cerró los ojos, como muy cansado. Sus manos temblaban. Respiraba con dificultad. Raquel lo miraba conmovida y melancólica. Y lo vio tan hundido que se atrevió a hacerle la pregunta que nunca hasta ahora quiso hacerle: Luis, amor, ¿quién soy yo? Él abrió los ojos como quien intenta levantar, ya roto por el cansancio, dos columnas de mármol. Giró despacio la cabeza hacia ella y la miró sin inmutar el rostro. Después pareció hacer un ligero gesto como si negara con la cabeza. 

 

Entonces, su esposa, su compañera de toda la vida, la que compartió con él todos los trabajos, gozos y pesares que los calendarios nos regalan con sus hojas caducas, tan ásperos a veces que ni siquiera quisieron darles un hijo, le acarició las mejillas y le dijo al oído muy despacio, casi silabeando, dulcemente: “¿Quién soy yo? No lo sabes, ¿verdad?”.

 

Durante unos segundos no ocurrió nada. Raquel miraba a Luis con veneración, rota por dentro. Y Luis miraba a Raquel como quien mira un paisaje lejano en una terrible noche oscura… 

 

Pero de repente, el hombre abrió los ojos con mayor intensidad, como queriendo saltar los iris de sus círculos, mientras intentaba deslizar muy lentamente su mano izquierda hacia la mano derecha de ella, al tiempo que la otra se la llevaba torpemente hacia el pecho, cerca del corazón. Se hizo, en esos instantes, un silencio profundo, como si el universo se hubiera detenido… Y Raquel, en medio de aquella sinfonía sin notas, vio cómo de los ojos de él, ahora hundidos y tristes, se deslizaban dos lágrimas serenas y brillantes. Lo contempló emocionada. Le sonrío. Y le pareció que él le sonreía también, por eso se atrevió a besarlo en la frente, con toda la ternura y delicadeza del mundo, como quien besa a un dios que se hace cercano y anda despidiéndose para siempre. Acto seguido, Luis dejó caer sus manos como a plomo y entró en coma a la vez que cerraba los párpados para nunca ya volverlos a abrir. 

 

Fuera, dentro de una noche fría de otoño, en la oscuridad del cielo, alumbraba de nuevo una luna grande y redonda.      

viernes, 11 de noviembre de 2022

VAMOS DE VUELO

Dejado caer sobre una rama desnuda, el jilguero mira a los ojos de quien lo mira. No necesita cantar, solo intenta, desde su silencio y colorido, hacer saber que detrás de la portada que preside con su figura, hay numerosas páginas repletas de canciones sencillas, de versos sentidos, íntimos, intencionados… y también de dibujos de otros pájaros, de otras aves que pueblan los espacios abiertos de la inconmensurable naturaleza. Hay, en todo su conjunto, en resumen, un libro abierto a las personas de buena voluntad que tienen el corazón inclinado a la bondad y al respeto, así como un alma limpia dispuesta a amar a estos animales con alas que han nacido para ser luz y antesala del infinito.

Vamos de vuelo surgió porque el petirrojo tomó forma humana en la persona de Pedro Lorite García, que me lo propuso durante años, desde que nos conocimos hace ya milenios. Un poeta de tu sensibilidad tiene que cantar a los pájaros, tiene que dejar publicado su sentir poético y su amor a estos seres que solo quieren, como tú, ser libres. Ningún cantor, que yo sepa, ha hecho nunca algo semejante. Me decía. Y yo siempre lo postergaba. Hasta que ya, ante tanta insistencia, en esta recta final de mi vida, comencé, en contacto directo con los paisajes, a darle forma a la idea, a embadurnar el lienzo en blanco de las horas, a escribir en la mente, mientras cruzaba veredas, puentes y túneles olvidados, versos de sol y luna, que luego, ya en la quietud de mi despacho, plasmaba en la pantalla de un ordenador que de tanto rehuirlo me ha ganado en su amistad. 

 

Conforme vayas haciendo poemas me vas diciendo las aves elegidas para que yo les haga un dibujo que los acompañe. Y así, en un periodo de varios años, fui eligiendo gorrión, gaviota, cigüeña, cuervo, águila, cisne, mirlo, colibrí, pingüino, martín pescador…, y cómo no, ruiseñor y petirrojo… En total, treinta y seis poemas con sus treinta y seis dibujos. 

Luego, Minerva, poemas y dibujos, los llevó a las máquinas, los hizo impresión, los encuaderno y los configuró en libro, en volumen de tacto delicado, elegante y lleno de vida.

 

Y aquí está, como un grito hecho sentimiento, en medio de estos ruidos ensordecedores de ciudad y esta niebla espesa que nos envuelve y que huele a azufre de odio, de rivalidades, de injusticias, de falacias, de miedos, de desesperanzas… 

 

Aquí está, Vamos de vuelo, inmaculado, sin ánimo de lucro, nacido libre, independiente, sin recibir aportación alguna de dinero público, sin patrocinio de nadie, dispuesto a volar a los aleros de las manos de quienes quieran leerlo en la soledad de los días serenos y tenerlo en la biblioteca de sus sueños. 

 

Si estás interesado, amigo o amiga, te lo regalo. 

martes, 25 de octubre de 2022

LUCHA ELECTORAL

Estamos dentro de un nuevo curso escolar, que es además curso electoral, y donde se darán las notas hacia final de primavera. Un curso político que a nivel nacional va a ser complicado. También a nivel local, cómo no, en Úbeda, va a ser duro, y más sabiendo que los ciudadanos tendremos que hablar en libertad aun pensando que este hecho es, aparte de arduo, peligroso, ya que te crearás aversiones y enemistades de unos y de otros, por lo que se te hará difícil la convivencia en el día a día. 

 

Pero así es la democracia y la democracia exige riesgos y valentía. Y más si lo haces desde la crítica personal y la independencia, mirando esta lucha desde la distancia.

Una lucha donde el PP buscará igualar el número de concejales y el PSOE mantener la mayoría absoluta. Sospecho que no la mayoría absoluta del dieciséis a cinco de las últimas elecciones, que fueron históricas, aunque esto nunca se sabe, pero, eso sí, al fin y al cabo, mayoría. La actual alcaldesa tiene en su haber la realización de importantes obras, el arreglo y adecentamiento de edificios, calles, plazas y parques, tanto en el centro como en las periferias. También cuenta en su haber con numerosos proyectos puestos en marcha, así como el haber asistido a gran cantidad de actos a lo largo de su mandato, y el haberse adueñado casi totalmente del ocio, el deporte, las fiestas, los festivales, los certámenes, las artes, de la cultura local y sus dirigentes en cualesquiera manifestaciones, incluso de la religiosidad popular, comiendo del erario municipal tanto laicos como religiosos. En una palabra, en Úbeda es raro que se mueva una hoja sin su conocimiento o consentimiento. Y luego, como es inteligente y hábil, sabe salir de los atolladeros que se les presentan, y se sabe vender, como buena socialista que es, extraordinariamente bien en las redes sociales, mostrando amablemente su labor y su figura. 

 

Mientras, el PP, dentro de sus complejos y luchas internas, anda ilusionado, con cambios constantes, buscando hacerse ver, estrenando sede y pretendiendo imitar las tácticas socialistas, aunque con menos imaginación. 

 

En una palabra, parte con ventaja la señora alcaldesa, que no tiene mayor enemigo, eso sí, que su propio partido. Los ánimos, por el momento, están muy caldeados con esto de la crisis, la inflación, las mentiras, la luz, el paro, el hambre, el falcon, la subida de impuestos, la tremenda deuda pública, los pactos de quitar el sueño, las polémicas leyes y hasta el desprecio a Jaén en los presupuestos generales del Estado…, más lo que puede venir, como sería disminuir las condenas por sedición, lo que daría lugar al regreso de Puigdemont riéndose de todos, una mayor suelta de etarras o darle, aparte de más pasta para seguir llenándoles el cazo, las competencias de justicia al PNV…. Vamos, como para estar preocupada, porque podría ser que el malestar y cabreo de la gente le lleve a dar la patada de Charlot al Señor Presidente del Gobierno en la figura de la alcaldesa, y más si aparece alguien en los alrededores de las mesas electorales con una pancarta que recuerde esa de: Que te vote Txapote. Yo, entonces, temblaría.  

domingo, 9 de octubre de 2022

UN LUGAR DONDE VIVIR LIBRE Y EN PAZ

¿Habrá algún lugar en el mundo donde me dejen tranquilamente ser libre y vivir en paz?

Porque es que uno anda ya cansado de una sociedad que parece más un enjambre de depredadores desquiciados que un remanso de noble convivencia. Aquí no cesan de salirme llagas en el corazón y donde, ligero ya de equipaje en esta recta final, me están volviendo loco.

 

Cuando escribo ya no sé cómo tratar los sustantivos y menos los adjetivos, y me irrita eso de tener que poner a la vez niños, niñas y niñes, u hombre, mujer, gay, lesbiana, transexual, bisexual, asexual, skoliosexual… para no excluir a nadie. ¿Cómo digo yo eso en un poema?

 

Hay una poesía preciosa de García Nieto que empieza diciendo: 

 

Cuanto más hombre el hombre, más se acerca,

más vuelve con la sangre y con el alma  

a aquellas torres lúcidas que tuvo

sobre la fe primera de la infancia.

 

Todo el mundo lo entiende, ¿verdad? Todo el mundo sabe, desde hace siglos, qué incluye aquí el vocablo “hombre”, ¿no? Pues bien, mil veces he pensado qué diría el poeta hoy, acosado por el feminismo desbocado y grotesco que nos invade. Sería: Cuanto más persona la persona, o Cuanto más ser humano el ser humano… Pero ni por esas, tiemblo, porque podría venir entonces la Ministra de Igualdad a recriminarle que no diga: Cuanto más ser humana el ser humana… O mejor: Cuanto más mujer la mujer… Ignorando que de ninguna de estas formas queda bien enmarcada la métrica… Así que, aparte de no genérico y prosaico, este poema estaría mal hecho. Y vuelta a la confusión cuando tengo que referirme al cisgénero masculino taxista, periodista, socorrista o socialista…, porque he de decir entonces, por la misma regla, taxisto, periodisto, socorristo y socialisto… ¡Qué lío! 

 

Y lo mismo pasa con el género, que ya no sé si he sido, o quiero ser, o dejaré de ser el que soy. Cuestión de probar. Y si tienes dudas, prueba cuantos antes, porque a partir de los doce ya puedes cambiar de sexo tranquilamente. Y si eres mujer y te quedas embarazada, ancha es Castilla, puedes abortar sin problema, como quien se quita una espina, con dieciséis no hace falta ni siquiera que se enteren tus padres. Y aquellas mujeres que se consideren tal y decidan tener hijos, sepan que no se llamarán “madres” sino “cuerpos gestantes”. ¡Qué horror!

 

Y esa es otra, lo horroroso, que también está bien visto. De ahí que muchos ni se laven, vayan con el cabello grasiento y vistan ropa haraposa que, según me dicen, cuesta además mucho más que la que no lo es. Horrores también como que se considere obra de arte un cuadro en el que se ha estrellado un huevo sobre el lienzo en blanco, o se realicen esculturas con cacas de gato…, o películas groseras y aburridas donde a los actores no hay quien los entienda de lo mal que pronuncian… O se escriban novelas tediosas y versos jeroglíficos insufribles. Todo fealdad. Y entre feos anda el juego. De ahí que se den los grandes premios oficiales a poetas y escritores que no hay dios que los entienda, ni demonio que los lea, pero eso sí, ellos y todos los demás artistas que los reciban han de ser de izquierdas, ateos, sectarios y ricos.  

 

¿Dónde está, pues, ese lugar que busco? Porque aquí ni me dejan ser libre ni vivir en paz. Aquí no puedo decir siquiera que creo en Dios porque soy de todo menos progresista. Además, es sembrar el odio, ponerme del lado de la inquisición, discriminar, ser machista, reaccionario, intransigente, facha, ignorante, bobo… Y hasta puede, si vivo todavía algún tiempo, que acabe siendo delito y me encarcelen. 

 

Aquí me fríen a impuestos, me amenaza Hacienda, me mira con lupa el Ayuntamiento, me tienen controlado, me vigilan, me ven, me escuchan, me prohíben, no comas esto, no bebas aquello, no fumes, no pienses… No vayas el fútbol y grites al árbitro, o llames pelirrojo al defensa que tiene el pelo color zanahoria, porque eso es racismo y xenofobia. No intentes publicar un desnudo porque te lo censurarán. No quieras ser azafata porque te lo impedirán. No pretendas ejercer la prostitución porque te arrastrarán a la clandestinidad y te harán la vida imposible. No mires a una mujer, no le digas una palabra agradable, que eso es acoso, y no te acuestes ni con tu esposa sin antes haber firmado ella un documento explicito y claro afirmando que sí es sí. No regañes a tus hijos ni hagas ademán de levantarles la mano que eso es violencia doméstica. No gastes una broma, ni cuentes un chiste, ni hagas inocentadas, ni novatadas…, que puedes insultar a alguien, faltar al respeto, herir… No, no, no… Otra vez niño, eso no se mira, eso no se coge, eso no se dice, eso no se hace… Y sin embargo, cada vez más asesinatos, más peleas, más agresividad, más malos tratos, más picarescas, más desvergüenza.

 

Aquí todo, además, es cogérsela con papel de fumar, andar en desconfianzas y no salirte ni un ápice del camino de lo políticamente correcto, donde la mayoría de nuestros grandes personajes históricos eran fascistas, misóginos, mataindios o matamoros, y todos los patriotas imbéciles, y casi todos los curas pederastas. Donde casi todas las mujeres han recibido abusos o han sido violadas, donde todo hombre heterosexual es un presunto peligro, donde no existe igualdad para todos, donde no se sabe ya ni cuántas clases de familia hay, donde en los parques juegan cada vez menos niños, donde no te metas con la fe islámica, donde hay mala educción, falacias, hipocresías, puertas cerradas, fachadas con carteles de alarma, okupas, insolidaridad, robos, paro, drogas, guerras, amenazas nucleares, populismos, tristeza, gente enferma y abandonada, gente que va hablando sola por la calle, jóvenes que se pierden en el metaverso, personas que si te acercas, te recelan… y dolor, gran dolor de hijos por los divorcios, infinidad de divorcios, porque yo no sé qué pasa con el amor que cada vez se acaba antes. Aquí me engañan con la luz, con el agua, con el gas, con la línea telefónica, con la compra… Y raro es el día que no me dan el día. Y encima cada dos por tres, sobre todo cuando estoy descansando, suena al teléfono y es alguien para hacerme una encuesta, venderme algo, o para que me cambie de compañía.  

 

Aquí también se va a obligar a los dueños de mascotas a esterilizarlos o a que aborten. ¡Qué obsesión con el sexo y el aborto! ¡Pobres animales! Y para colmo hasta se anda levantando muertos para echárnoslos en cara, para dividirnos, para que pasemos del perdón a la venganza.  

 

Y más y más y más…

   

Me voy, me retiro, busco incansable un lugar donde no enloquecer y me dejen ser libre y vivir en paz… Y mientras lo encuentro definitivamente, ando encerrado en mi convento personal y me escribo a mí mismo desde este blog para no morirme de pena.